Muy
temprano en la mañana nos arrimamos a los vehículos
que habían puesto a nuestra disposición un
grupo de jovenes colegas canadienses: 2 furgones y 3 vehículos
todo terreno adonde nos apiñamos una treintena de
personas de diversas nacionalidades, con un objetivo en
común: La conservación de las 7 regiones del
mundo donde aún subsisten porciones de los Bosques
Templados Húmedos (sólo el 3% de los bosques
del Planeta Tierra).
Lloviznaba
tupido por las carreteras que se abren paso a través
de la maravillosa isla de Vancouver, sin embargo el espiritu
del grupo era decididamente festivo.
Gente
llegada de los sitios más lejanos (Australia-Chile-Alaska-Patagonia)
aprovechaba para conocerse y para compartir cuentos y anécdotas
de sus respectivas luchas, intercambiar direcciones y emociones,
vibrar con las pequeñas pero invalorables victorias
obtenidas y consolarse por los desastres ecológicos
que se repiten con acelerada recurrencia en todas las latitudes
de ambos Hemisferios.
3
horas más tarde y luego de haber transcurrido la
última media hora de camino transitando una intensa
red de caminos madereros abiertos por las topadoras al servicio
de las corporaciones, nos encontramos con una gruesa pared
de piedras colocadas a mano y con mucha precisión
sobre un puente estatal, como para interrumpir todo tránsito
de vehículos y camiones.
Estabamos
a pocos metros de lo que los gringos llaman "un eco-bloqueo"
y cuyo significado es facil de entender en nuestro país
de piquetreros: Una decisión conciente meditada e
intencional por impedir el paso de las maquinarias pesadas
con el fin de detener la deforestación de alguna
de las decenas de cuencas que componen el fragil y complejo
mosaico en este fantástico territorio boscoso al
sur del Estado de British Columbia.
Fuimos
bajando de los vehículos con gritos de alegría
y risotadas amistosas y del otro lado del puente comenzaron
a asomarse las cabezas de un puñado de valientes
mujeres que nos miraban asombradas...
...
Y en unos pocos instantes nos reconocimos en un abrazo solidario
y emocionado...
Lloviznaba en esa tarde gris de primavera, pero el sol parecía
brillar sobre nuestras cabezas, las palabras se derramaban
en ríos de comunicaciones múltiples y de gestos
sinceros, hasta que se fue armando un extenso círculo
de personas agarradas de las manos, y, María Teresa
Panchillo, nuestra compañera Mapuche que había
dejado su Temuco nativo para hacer escuchar sus justos reclamos,
decidió tomar las riendas de este encuentro de espiritus
y con voz vibrante nos regaló una ceremonia de bienvenida
desgranando una cadena de palabras "en lengua"
que fueron traducidas improvisadamente a varios idiomas.
Luego
fue el turno de nuestros "anfitriones" que le
pidieron a la celebre "Abuela de los Bosques"
canadienses (Betty Krawczy, de juveniles 72 años
de edad) darnos una bienvenida y explicarnos en pocas palabras
el sentido de esa lucha determinada y corajuda en los Bosques
Antiguos del Alto Valle de Walbran...
"-La
nuestra es una lucha riesgosa y desigual que en lo personal
me costó una condena en 1996 a cuatro años
de carcel en efectivo"- nos contó. Pena "suspendida"
por la misma Justicia de Canadá, para apagar el "fuego"
desatado por Betty y sus aliados luego de los 4 primeros
meses de intenso activismo que desarrollaron en una carcel
de Vancouver.
La incómoda propaganda que recibieron el Gobierno
y las compañias madereras logró movilizar
a todos los medios de prensa internacionales que describieron
este caso emblemático y pronto Betty y sus amigos
se transformaron en muchos países en otro paradigma
de esta lucha despareja entre David y Goliat por la conservación
de los bosques (recuerdo haber incluido esta historia increible
y ejemplar en la revista que edito desde hace años
con Proyecto Lemu: Hoja por Hoja N 4).
"-
Hoy, nos resumia Betty, la lucha continúa acá
y yo estoy en este lugar desde hace semanas esperando que
me arresten de nuevo... Sin embargo sólo aparecen
los esbirros de las corporaciones, que vienen a amenazarnos
con las palabras más ofensivas y a tratar de asustarnos
con simulacros de agresiones... Pero la policia bajo presión
del mismo Gobierno central ya no desea arrestarme luego
de la experiencia anterior y así la situación
se encuentra tensamente detenida en el tiempo... Es por
eso que hoy, luego de no haber tenido contacto con ninguno
de nuestros compañeros en los últimas dos
semanas, los recibimos con nuestros corazones hinchados
de esperanzas y sabiendo que este contacto nos permitirá
ir tejiendo una nueva trama de alianzas que va a seguir
cubriendo el continente americano de norte a sur... Bienvenidos
hermanos de lucha.... Bienvenidos guerreros de la esperanza..."